lunes, 14 de agosto de 2017

Boceto de la espera


Soy fecunda en el vuelo de mí misma
pero tengo un traspié entre los dedos
que se enfoca a vaciarme por completo
en el fondo-espiral de las palabras
es por eso que acudo a los renglones
a mirarme al espejo sin preguntas
[La manera eficaz de guarecerme
entre tanta falencia que me absorbe]

Marina Centeno

Boceto de la espera




Algo tiene el tic-tac de la demora
que se quedan cimbrando las palabras


Marina Centeno

DEJAS ALGO EN MI PIEL CUANDO TE MARCHAS




Rasgadura en la parte del ombligo
desemboca en el centro de la náusea
cuando todo se vierte en la zozobra
y se queda al garete cada poro
reprimidos en plena circunstancia


Marina Centeno

lunes, 7 de agosto de 2017

Poema de MARINA CENTENO traduït en català per PERE BESSÓ

Imagen: ©marinacentenofotografía

.
TEDI
.
Aquesta sóc jo enmig del silenci
Testimoniant-hi dies sense sentit
Contemplant el rellotge que es desplaça
D’una manera grotesca per al món
Que té per objecte seduir-me
I deixar que aquest tedi es devore
Fins a la darrera gota dels meus delers
.

TEDIO
.
Esta soy yo en medio del silencio
Atestiguando días sin sentido
Contemplando el reloj que se desplaza
De una forma grotesca para el mundo
Que tiene por objeto seducirme
Y dejar que este tedio se devore
Hasta la última gota de mis ansias

Marina Centeno

sábado, 5 de agosto de 2017

Tedio




Se quedaron los sueños obsoletos
mientras por la puerta y las ventanas
se mantiene el hermetismo de la ausencia
con su aldaba de ciclo y de permuta
para hacer de los días pasajeros
que transitan sin alas por la vida

Marina Centeno

Tedio





Soy esta que en medio del silencio
Atestigua los días sin sentido
Contemplando el reloj que se desplaza
De una forma grotesca para el mundo
Que tiene por objeto seducirme
Y dejar que este tedio se devore
Hasta la última gota de mis ansias
Marina Centeno

sábado, 29 de julio de 2017

Exigencias

Fotografía propiedad de Marina Centeno
Diseño: Hernando Ardila Gonzalez (Colombia)



Soy esa que transita la penumbra
con ínfulas de sombra que se extiende
en cada convulsión de la tristeza
que alarga su estupor con una herida

Soy esa que reclama por las sombras
y llena los cajones de amargura
por tanto que intimidan los delirios
tendida entre el silencio de la nada

Marina Centeno

miércoles, 26 de julio de 2017

Conjetura del olvido


En esta conjetura del olvido
buscando estoy la lírica que aumente
ni tanto que sea sorna indiferente
ni tanto sea un dolor incomprendido

Por tanto doy razón a lo perdido
como una consecuencia del ausente
que tiene por poder lo suficiente
de ser en esta historia confundido

Le brindo un horizonte a la tristeza
con esta soledad que por objeto
coloca obscuridad por los rincones

y un centro de suspiros en la mesa
dejando a mi existencia por completo
viviendo de fallidas ilusiones


Marina Centeno

Llovizna




Esta noche de gotas y campanas
me divierte el gotear en la cornisa
que levanta una tregua en la natura
de momentos de paz dentro del caos
que produce el sonido de la lluvia
y la burda manera en que resbala
estallando en minusculas de aire


Marina Centeno

lunes, 24 de julio de 2017

Poema a los tres pájaros




Es la ausencia la que codifica
el movimiento que de los tres pájaros
emerge como como un sacrificio
volando hacia un lugar del aire
[se suaviza por unos segundos
el circuito toque de sus alas]
mientras lejos -sobre la intemperie-
el horizonte tiembla al extinguirse

Marina Centeno

Instantes de marea


Cuando nuestros cuerpos se juntan



Hay una intimidad en nuestros poros
una fusión de sales que se expanden
por sinuosas laderas y explanadas
que estremece el contacto de los labios
cuando el ansia nos lleva hasta la cúspide
para alcanzar un gemido de placer

Marina Centeno

Exigencias


Sabrán que el tiempo es un animal herido
que agoniza en un charco de miserias
de las voces de gente compungida
en lugares del miedo cuando oprime
el botón de la muerte y el silencio
porque nada detiene a los delitos
cuando el poder intercede por decreto
aunque falte justicia a las mentiras
y le sobren sarcasmos a la excusa


Marina Centeno

martes, 11 de julio de 2017

BOCETO DE LA ESPERA





Ahora es tiempo de ver con las hormonas
y sentarse a la puerta del declive
a contemplar el mundo desde adentro
para sentir que el tiempo nos concierne
con la espera en la punta de la lengua
para escribir poemas de infinito
mientras la piel se cae con paciencia
y se quiebra el racimo de la fruta


Marina Centeno

Tiempo de abordo




Abórdame en las sábanas
destruye mis impedimentos:
esta resaca donde puso el tiempo
un manojo de sed y mis hormonas...

Ya no uso la lógica en mi cuerpo
que desata los gruesos nubarrones
para hacerme la frágil de la historia
y re-comenzar a ciegas el capítulo

Yo que bebo la forma de tu pene
y le nombro caricias a tus poros
cuando te quedas lánguido y absorto
con los ojos cerrados a mi sombra

Luego el mundo puede detenerse
y morir los dos en los relojes


Marina Centeno

lunes, 10 de julio de 2017

Exigencias






A diario con la existencia
se juegan piezas de naipes
colocan cuerdas de seda
alrededor de las manos
En cuanto llega el desprecio
se mira con 'optimismo':
que el pobre sea más pobre
y el rico sea más rico
La lucha de desiguales
silencian largas dolencias


Marina Centeno

sábado, 8 de julio de 2017

Reconocimiento de la Coordinación de Bibliotecas

 Con el Maestro Jorge Heriberto Osorio Manzano
Coordinador de Bibliotecas Municipales

 Con el Poeta, Antropólogo Indalecio Cardeña.

 Con la joven escritora, Psicóloga Paola A. May 

Con mi ex-alumna Shara Gala.

Exigencias





La lucha desigual que cada pueblo
enfrenta entre el poder y el poderoso
resulta como un trato de palabras
que siempre se disuelven con el tiempo
por esto es que los hijos del mañana
colocan la verdad y se anteponen
a ser los que señalan la venganza
como una solución de impedimento


Marina Centeno

jueves, 6 de julio de 2017

Exigencias




Hemos gastado tanto nuestras voces
que nos queda el llanto por reclamo
ardiendo entre los ojos cada fecha
que acontece en la historia del olvido
porque tenemos fuerza en la memoria
y un cúmulo de viento entre los nombres

Porque les faltan hijos a las madres
y les sobra silencio a la injusticia
porque clamamos siempre a ras de sombra
temerosos del puño y la venganza
porque tenemos claro el camino
que conduce a la senda del silencio

Ahora todo el tiempo se nos vierte
en noticias de fuego y narcotráfico
no sabemos por donde irán los niños
y tampoco sabemos quién acude
a sembrar el terror a nuestra puerta

Me cansé de inclinarme ante el bullicio
y buscarle un porqué a cada causa

Tal parece que el cielo se reinventa
para ser del país una cascada
de exigencias que tienen por iguales
un dolor en el cauce de las aguas




jueves, 29 de junio de 2017

lunes, 26 de junio de 2017

El periodista José Luis Castillejos Ambrocio habla sobre mi poética


El amoroso tiene el verso más perfecto en un largo beso. Tiene en la palabra la expresión contundente de un te amo y es tierra fértil al cariño humano.
Por eso un poeta no se anda por las ramas, va a la flor, al tallo y a la espina y cultiva el pasto con el mismo amor que a un eucalipto o un árbol de anonas.
Aquel que ama no sabe de daños, ni de años, ni de horas y su tiempo es distinto al terrenal pues casi duerme al despuntar la aurora y no se avergüenza si dormita cuando apenas muere la tarde.
En un amoroso las horas son perfectas y los cerros son el nido y el nudo de las circunstancias.
No hay amoroso que no haya recorrido la playa con el verso, no ha dejado de sentir la arena ni de observar el horizonte marino para ver a los pelicanos o la aleta de algún tiburón extraviado.
El amoroso es más que verso y circunstancia. Es la prosa sin prisa de Sabines, el canto de Joaquín Sabina; el poema de Oscar Wong, el drama de Pablo Neruda recorriendo los Andes centrales y el llanto de Alí Chumacero frente al rito frío del olvido y el silencio y el suave murmullo en las letras de Marina Centeno.
Hoy desperté con los escritos del poeta Oscar Wong y recordé a Rosario Castellanos y el estallido de un cohete surcando el aire me hizo evocar la campiña y el canto a Chiapas de Enoc Cancino Casahonda.
Los amorosos somos eso, apenas aves de paso que vamos solitarios por la vida buscando el eco de la montaña y el abrazo cotidiano de la lluvia.
Para qué queremos más.

José Luis Castillejos
Periodista.
Chiapas, México.

POÉTICAS


martes, 13 de junio de 2017

domingo, 11 de junio de 2017

sábado, 10 de junio de 2017

lunes, 5 de junio de 2017

Semblanzas




Pasaron ya algunos años
y sigo teniendo penas
constancias y permanencias
renuente de los sucesos
que puedan surgir del caos
cuando algo que me alborota
que tienta y que seduce
hace llegar a la meta

Sigo siempre de obsesiva
y sin rayar en el vicio
de ser siempre la primera
me gusto por desplazada
por inconstante y serena

Aunque algunos les aturda
la forma en que desenvuelvo
de tanto mirar al cielo
en busca de mis abismos
de oscuridad y tristeza

Si soy o si me parezco
no tengo razón y queja
por algo es que no me hicieron
parecerme a las estrellas
porque no tengo ni el brillo
ni tengo altitud de guerra

Sigo siendo aún la niña
escondida tras las puertas
acostumbrada al silencio
y a la voz en su cabeza

Marina Centeno

POÉTICAS


sábado, 3 de junio de 2017

Prólogo para ARRUGAS DE SILENCIO de Mercedes Ridocci



ARRUGAS DE SILENCIO
Autor: Mercedes Ridocci
Prólogo: Marina Centeno
Colección: Edición Francesa
Editorial: Playa de Ákaba S.L.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Javier Gallego habla sobre el poemario EROSIÓN


Erosión es el primer poemario escrito por la poeta mexicana Marina Centeno (Progreso, Yucatán) y el único disponible por ahora en España. Sus poemas se encuentran en diversas antologías y ha sido traducida al inglés, francés, italiano, catalán, portugués, rumano, húngaro y árabe. Entre sus libros se destacan Quietud (UADY, 2012), Inventivas (UADY, 2013), Interiores (UADY, 2014), Mi bolsa de poemas (Libro artesanal, UADY, 2014), Tres líneas (UADY. 2015), Poemas del Mar / Poemele Marine (Edición rumano-español Ediciones de HLC Bucarest Rumanía, 2016) y DÉCI +(MAS) (UADY, 2017).
Aunque en su reciente última entrega practica la exigente forma estrófica de la décima, en este poemario prefiere el verso libre. Con suave musicalidad, en verso libre o blanco, el tono de Erosión es básicamente lírico, con un componente sensual e incluso sexual muy importante.

“Un presagio llena de azul los lagrimales
en puñado abstracto de salitre
que se estrella en el aire

Hay un cuerpo vencido
acostado al borde del pasado

La soledad arruga las cortinas
y a jirones deslava los ocasos

El sol cae
mitiga temblores hacia el centro
aunque el himen se rompa” (III)

Los versos destilan emoción y hondura filosófica: “Sabemos que la luz produce sombras / aun así nos sobra oscuridad” (XIV). La madre (XXIX) es una gran figura para la poeta: “Crece indomable en procesión de agua / extensa / como madre envejecida” (XXV)
Destacan en su poesía el uso de técnicas surrealistas, cercanas, por ejemplo, al chileno Raúl Zurita: “Me inundas / cuando tus manos aprietan caracoles / que se desparraman por mi espalda” (XX). O en el poema dedicado a Emilia Centeno: “Por qué –Emilia– si te beso península te devuelves océano” (XXIII).
En el universo poético de Marina Centeno el paisaje de Yucatán es esencial, no como decorado, sino como protagonista presente en el discurso poético. No es la añoranza de un locus amoenus, es mucho más. Del mar provienen las metáforas, en el mar se sitúa la acción, el mar es el símbolo y el decorado. La belleza de cada detalle, el sol, los niños jugando, las cuerdas, los botes. Abundan las metáforas marinas: “Como se arruga el mar cuando erosiona / en una mancha gris sobre la arena / … / El mar finge indiferencia y reparte su anchura / cuando atraviesa como espada erecta / el hueso de la mesa costera” (IV), “Soy agua de sal – lo has comprobado – / llego desde la voz hasta el cansancio / para ganar terreno en bajamar (VI). El vaivén entre el paisaje y la metáfora, entre el interior del yo, poético y sensual, y el paisaje que le sirve de marco y de significante en la metáfora: “Llegamos juntos a la noche / a gastarnos la piel como tortugas / que mapean la arena con los dedos” (XII). Parece que le habla al mar como un amante, o al amante como el mar: “porque vienes y vas contra corriente / atestando tu hombría en el cimiento” (XIII), “Yo soy dársena / Tú hierro” (XVI)
Todo gira en torno al concepto de erosión: “Fuimos amantes al descender el agua / corroídos de tiempo que frisaba nuestros labios” (XIX). Se introduce tanto el paisaje que los cuerpos se identifican con los elementos, las olas, el malecón. El mar como símbolo del paso del tiempo, las mareas suben y bajan (como en Marina Casado, Mi nombre de agua), la erosión como paso del tiempo (el reloj que lo mide), la erosión como producto del paso del tiempo: “Entre la corriente un poema se extingue / deja un triste reposo que todo lo deslava” (II).
Los poemas se presentan en una especie de conversación, una voz que habla en primera persona y que se dirige a otra. La mayor parte de las veces responde a los requerimientos entre amantes. La cursiva acentúa en carácter de conversación. Una coherencia temática que le da la unión a los poemas como un único poema dividido en escenas. Se nota también en la utilización de las mismas imágenes en varios poemas: océano, poesía, sexo:

“El viento juega a desafío
cuando vienen los nudos a cimbrar las palmeras

Se lanza en erotismo como un dios que dispone
latigando la costa con la lengua

Se vierte en escándalo
al poema que gasta el desparpajo
en ajetreo histérico de niebla
que deteriora al mundo
porque llega de lejos la tristeza

Te lo decía –amor– cuando amanece
hay un hambre de azul por los rincones

y un impulso de luz sobre la muerte.” (XXIV)

Erosión es una historia de amor. Podemos intuir una historia de amor, de idas y venidas, de olvidos y recuerdos.

“Puede el viento acomodar a los números
horrorizar a las fechas
como inquieto kamikaze de velamen en tormenta
que persigue a las nereidas
mientras la proa se hunde en su líquida respuesta

Voy a nombrarte: nunca

Mi pozo insondable
Oscuridad y pureza” (VIII)

Se celebra la venida –y acometida– del amante, y se extraña su ausencia: “Si no vuelves se erizarán los muelles / morirá la tarde entre la marejada / y una ola de sangre ensuciará los bordes / donde las embarcaciones permanecen / espumando catástrofes de agua” (XXV)
El final del libro trata sobre la pérdida: “Ya no yazgo en ti / porque el subtítulo es la muerte / cuando la estridencia estalla” (XXVI). Con tintes más trágicos: “Un sol negro eyacula su crepúsculo / por temblor de líquido se asfixia / para morir de ausencia” (XXVIII), “El horizonte no conduce a nada / pero aún está –atenazando el futuro– / con sus trazos inciertos / y sus malabares imperdonablemente sucios” (XXXII). Continúan poemas sobre la añoranza, el deseo de regreso: “si regresaras –amor– que sea en junio / cuando el faro violenta su hambre / en el indómito gris del infinito” (XXXIV).
Erosión se convierte en un emocionante ejercicio de reflexión en clave lírica de cómo el tiempo pasa por nuestros cuerpos y sentimientos, como erosiona y transforma el propio paisaje, el amor, a nosotros mismos.

“Pasará el invierno –lo aseguro–
volverá la luz en mansedumbre
a tornarse tropel dentro del ojo.

Volverá el cansancio que delata
volverá a destruirnos a centímetro
una y mil veces
hasta corroer nuestros gritos

Mientras erosionamos –lacios–
tú a golpe de mar
y yo en el cimiento

Las olas repitiéndose la culpa
sobre un cuerpo que no es suyo
en pausa que moja los labios
y amontona lodo en las comisuras

No sabemos qué existe detrás del horizonte
cuando se hunde el sol sobre una mancha roja
que el tiempo diluye en el abismo” (IX)

Javier Gallego
Escritor (España)


Fº Javier Gallego Dueñas, licenciado en Hª Medieval y doctor en sociología. Editor y miembro fundador de la revista Voladas. Ha participado en diversas revistas literarias y aparece en las dos Antologías de Escritores Roteños y en el Primer Concurso de Microrrelatos (Sora Ediciones, 2016). Esporádicamente ha participado en algunos concursos literarios y colaborado en proyectos artísticos y medios de comunicación. Mantiene un blog de opinión y crítica literaria: profundamensuperficial.blogspot.com.es. Acaba de publicar su primer poemario, Las gramáticas del tiempo (Takara Editorial, col. Helena, 2017)




miércoles, 17 de mayo de 2017

LA PUERTA

Fotografía extraída de la red



Serían las nueve de la noche cuando levanta el telefóno y una voz le devuelve la llamada. Por breves segundos la respiración al otro lado de la línea se escucha pausada sin ninguna alteración. Después de colgar se dirige a la nevera y destapa una cerveza que consume en 15 segundos. Se deja caer sobre el sillón, frente a la puerta con la mirada fija en el cerrojo. Permanece en la misma posición, sin despegar los ojos de la puerta desgastada con claros indicios de haber recibidos fuertes golpes que la han marcado por toda la geografía de su cuerpo rígido y vetusto. En el centro, por el observador de cristal, se filtra un leve luz que viene del pasillo y hace bailar al unísono el polvo que se levanta por el departamento. Sus dedos bambolean una canción sobre el descanso del sillón, mientras observa las sombras escurridizas por debajo de la puerta. Por un momento sus dedos quedan estáticos a tiempo que una penumbra se detiene por el resquicio de la pared. Pasa de largo y el movimiento del dedo índice continúa deambulando sobre la rasgadura del sillón. Los insectos transitan sus oídos, de re-ojo observa el golpetear de las alas y la punta del espolón que en atrevimiento roza su pálida mejilla para luego terminar en la palma de su mano chapoteando entre sangre y extremidades totalmente destruidas. Algo mueve el cerrojo mientras intenta limpiar la mano en la franela de su pantalón. Los labios le tiemblan y sus ojos tristes muestran un semblante de melancolía cuando se desvían hacia el auricular que se balancea en su cable receptor. No puede evitar una sonrisa cuando el cerrojo se rompe frente a sus ojos y la puerta cruje y se lastima. Dos fuerte golpes sobre la madera provocan terribles carcajadas que se confunden con sus lágrimas y su cuerpo convulsionado sobre el piso. Del otro lado de la puerta alguien, con voz solicita pregunta: _¿Alguien en casa? ¡La pizza llegó! Por respuesta un espeso silencio.
_Psss pss, Señor. Hace mucho que ese departamento está desocupado.
_¿Es el número 52? Alguién pidió una pizza.
La muerte también tiene humor.


Marina Centeno

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lunes, 15 de mayo de 2017